Lo importante en el arte es la constancia

Lo he visto en las exquisitas tardes de concierto de la Casa Amauta, en Pinar del Río, sacarle el alma al piano con una limpieza y concentración de antología y luego, tras agradecer con caballeroso estilo; escurrirse de la mano de su amada para que el eco de los elogios no quiebre el rumbo de la llaneza. En varias ciudades de la Isla como Sancti Spíritus, Matanzas y Holguín, y en otras de Estados Unidos, México o España, su arte ha pasado incólume la exigencia y entusiasmo de los públicos. Cuestionario mediante, aquí van las melodías vitales de Franco Rivero Bueno, quien sabe, también, organizar ideas con despliegue de sinfonía.

PAPALOTE, un cuento a caballo

PAPALOTE me acompaña desde las narraciones que escuchaba de mi abuelo, hijo de mambí, a la luz del quinqué en Las Pozas, pueblito natal: la batalla de Cacarajícara, el heroísmo de los patriotas, espacios evocadores entre realidades y fantasías.
Se fue escribiendo con el entusiasmo de los que sueñan y añoran peripecias y travesuras desde la oralidad.
Este cuento obtuvo premio de narrativa en Morelia y la dicha de galopar en la selección Cuentos a Caballo, de la editorial Cauce.

Al eco de sus cascos te invito a su lectura, no solo para cabalgar junto a Pico Tomás y sus peripecias, sino en el iris de los niños, los más fieles jinetes del tiempo.

Francisco Henríquez: Como el verso que imanta a los amigos

Poetas de distintas latitudes le dedican sus versos a Francisco Henríquez: Clotilde María Soriani Tinnirello (desde la Patagonia, Argentina), Lorenzo Suárez Crespo y Liudmila Quincoses (Cuba), Agustín Delgado Santana (Islas Canarias), Montserrat García Camacho (Santander, España) y Beatriz Villacañas Palomo (Madrid, España). !Salud, Poeta! y un fuerte abrazo, a través de estas redes digitales que…