VELASCO, inauguración de la Casa de la Décima “Gilberto Cruz Rodríguez”

¡Qué noble empresa la de erigir templos y fundar almas cuando se nos convoca a transgredir la condición de seres humanos para convertirnos en  seres espirituales. Espiritualidad, eso fue lo que advertimos en aquellos niños, jóvenes, lugareños de un pueblo que habían despertado con la esperanza de una nueva luz. Qué ingente esfuerzo el del…

La Décima en la Oralidad Vueltabajera. Apuntes para un estudio

Si la oralidad permitió a nuestros sitieros y esclavos hacer de las noches un espacio para soñar y emanciparse de las duras condiciones de su tiempo, si el miedo y el terror que hacían imprescindibles al abuelo del taburete, servían para crear aquel mundo mágico, si esta fue el caldo de cultivo donde creció nuestro ajiaco de ideas, en una policromía azarosa por sus fragmentaciones, en ocasiones irreconciliables por las pasiones y apetencias, si formó crédulos o incrédulos, si provocó el respeto o la indiferencia; hoy sigue sosteniendo, forjando un espacio al que no se puede renunciar y de cuya legitimidad, depende, en buena medida, la sustentación de nuestro propio reconocimiento. Se traduce en memoria histórica como fuente de sabiduría popular; de ahí que la décima, considerada como nuestra estrofa nacional, haya sido el centro de otro fenómeno cultural imprescindible, el punto cubano.